Ahora que hasta el silencio me ha dejado;
y las canciones saben más que nada a leche agria y melancolía;
me preguntaba entonces la otra mitad del alma;
¿Por que? ¿Para que?
Y no encuentro respuestas claras; puesto que hasta la obstinación me ha dejado en la estacada.
Pido entonces una pausa, !Descansar ya de tantos rostros pululando en la memoria¡
!Algo de fuego¡
Para continuar viviendo, un propósito, un sueño irrompible,
para al menos escapar ardiendo de la faz de la tierra;
!Lo que sea¡
Excepto el silencio de mi mente y la decrepitud de mis letras,
Razones para vivir
o morir,
no importa...
Lo que sea menos esta tristeza que enfanga y mata en silencio, lenta, asquerosa y lenta...
Sariel Rofocale
y las canciones saben más que nada a leche agria y melancolía;
me preguntaba entonces la otra mitad del alma;
¿Por que? ¿Para que?
Y no encuentro respuestas claras; puesto que hasta la obstinación me ha dejado en la estacada.
Pido entonces una pausa, !Descansar ya de tantos rostros pululando en la memoria¡
!Algo de fuego¡
Para continuar viviendo, un propósito, un sueño irrompible,
para al menos escapar ardiendo de la faz de la tierra;
!Lo que sea¡
Excepto el silencio de mi mente y la decrepitud de mis letras,
Razones para vivir
o morir,
no importa...
Lo que sea menos esta tristeza que enfanga y mata en silencio, lenta, asquerosa y lenta...
Sariel Rofocale

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