miércoles, 7 de diciembre de 2016

Untitled Passenger





Bajo la tierra todos somos pasajeros,
viajando en una lágrima
hecha de miedo;
durmiendo la pesadilla de la ciudad que nos desprecia...

- ¿Susceptible la ramera eh?- murmura la llovizna en mi rostro.

Entre la riada, sus burbujas, las piedras que arrastra, 
nos encadena el tedio a las viejas tristezas.
Cuesta, cuesta agradecer con otra cosa que insultos, 
cuando el alma lastimada, 
con arena y barro en la mirada,
eleva al infinito este intento de suspiro.
Todo cuento malogrado es una bofetada oscura, y ni un lamento podemos forjar
por aquellos versos caídos,
en la desgracia del suelo desde la mesa de todas las fantasías.

Nos agobia una rabia infame, 
un descontento que se desboca incontrolable a cada instante, 
quizá, es por que pasajeros al fin y al cabo, 
en la demencial carrera a la muerte,
buscamos con afán una pausa, cualquier ridicula parada en la que rehacernos...

Sariel Rofocale


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